El otro día tuvimos una invasión de hormigas en el armario. Una hormiga Ok pero cuando deciden instalar su hormiguero en el armario de al lado del tuyo y con el Baygon y compañía no hay manera de matarlas, la cosa deja de tener su gracia. A la vuelta de Honduras, nos ofrecieron las mismas habitaciones y a pesar de asegurar que la plaga estaba exterminada, yo no lo tengo tan claro así que decidimos mudarnos.
Ahora estamos frente al lago con unas vistas preciosas pero con gran cantidad de insectos que me acribillan cada noche. Y una cuesta para subir por las mañanas de que te mueres pero la vista vale la pena.
El problema es que últimamente llueve todos los días y suele hacerlo por la noche, a la hora de regreso a casa y en la cuesta se forma una especie de río hacia abajo de lo más ideal si llevásemos botas de agua. El problema es que en el Kit de supervivencia básico se hablaba de protector solar y no de botas de agua. Si hoy llueve tendré un serio problema porque no me queda ningún zapato seco...
Pero a pesar de todo sigue siendo precioso.
Este fin de semana han venido muchos voluntarios a Suchitoto:
4 catalanes al mismo proyecto que nosotros pero en plan asistencial, andan haciendo un comedor o algo así.
1 chica de EEUU aunque de descendencia mexicana que da clases de danza a los niños de la localidad. Su idea es enseñar a convivir por medio de la danza. De momento anda con Shakira.
Otro americano que da clases de guitarra. Parece ser que es una eminencia en su país y suele dedicar tres semanas de sus vacaciones a enseñar a gente en países en desarrollo.
Una pareja de americanos que dan clases de inglés a los niños, pero no los conozco personalmente. Sólo sé de sus ronquidos cuando me voy después de las clases de guitarra.
Cris y Onix con su particular guía de la cuidad en tiempos de soledad.
Estos unidos a la colección de ingleses que ya andaban por aquí, a la mexicana, a la japonesa, a la de Honduras y a la peruana conforman un mapa de lo más peculiar. Al tiempo que te hace pensar en que en este mundo hay gente que hace cosas realmente grandes. Puede que nadie aprenda a tocar la guitarra pero lo que importa es el hecho de que lo dejas todo por enseñar tu sueño a los demás. Chapeau!
Los nativos también dan grandes lecciones, desde Lucy que está pendiente de cada uno de mis deseos y me lleva la agenda mareada con te vas!!! Querías ver esta comunidad. Tengo que buscarte carro! Qué más??? No te queda tiempo!!!
Y Alsides, el guarda nocturno de nuestro ex-hotel que me lava la ropa de extrangis de su jefa sin cobrar y me cuenta historias de la guerrilla, o incluso deja el curro durante 10 minutos para acompañarme cuesta abajo no sea cosa que me encuentren las marras.
O hermana Peggy con sus historias de guerra y su lucha particular por sacar adelante un mundo de paz para los jóvenes. Y sus múltiples explicaciones de las relaciones policía-marras.
O Morena, tan seria y tan distante normalmente. Al fin conseguí que me explicase un montón de cosas de cuando era guerrillera y que me lleve de excursión a ver los sitios en donde se coció la revolución.
Esto me recuerda a cierta conversación antes de saber que el destino final iba a ser éste, lo importante es estar y escuchar más que hacer. Quizá fuese éste el punto. Aunque debo reconocer que currar también he currado aunque al ritmo de aquí.
Creo que ya ando medio haciendo balance de la experiencia pero intentaremos disfrutar de los pocos días que nos quedan como cooperantes antes de marchar realmente de vacaciones.
Ahora me marcho a guitarra, ¿quién me hubiese dicho a mí que tendría que cruzar el mundo para aprender a tocar la guitarra?
Aquí dejo colgadas las fotos de Honduras. ¿A qué impresiona lo del sombrero???
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